Durante décadas se nos enseñó que la vida laboral tiene fecha de vencimiento. Hoy esa idea está obsoleta. Las personas viven más, están más sanas y tienen más experiencia que nunca.

Sin embargo, el sistema laboral colombiano no ha evolucionado. Falta legislación que facilite la transición profesional, la reinvención y la permanencia laboral después de los 50.

Millones de personas quieren seguir aportando, pero se enfrentan a prejuicios, barreras normativas y exclusión sistemática. La reinvención no debería depender del privilegio individual, sino estar respaldada por políticas públicas.

La propuesta de Ana Eloisa Zúñiga incluye incentivos a la contratación sénior, programas de actualización de habilidades y reconocimiento legal de nuevas trayectorias laborales.