Edadismo: la discriminación que empobrece a Colombia
En Colombia existe una forma de discriminación tan normalizada que rara vez se nombra: el edadismo. Cumplir 40 años comienza a cerrar puertas laborales; cumplir 50 convierte a muchas personas en “invisibles” para el mercado; y después de los 60, la sociedad suele asumir que ya no se puede aportar.
Esta práctica no solo vulnera derechos fundamentales, sino que empobrece al país. Cada persona expulsada del mercado laboral por su edad representa pérdida de conocimiento, experiencia, liderazgo y productividad. El edadismo no es solo injusto: es económicamente irracional.
Mientras otros países diseñan políticas para retener talento sénior, Colombia lo descarta. Se pierde capital humano acumulado durante décadas y se incrementa la dependencia económica, la informalidad y la presión sobre los sistemas de protección social.
Combatir el edadismo requiere legislación moderna: incentivos a la contratación 40+, prohibición efectiva de discriminación por edad, programas de reinserción laboral y formación continua. Esta es una de las banderas centrales de Ana Eloisa Zúñiga dentro del Partido Oxígeno: una Colombia donde la experiencia no sea castigada, sino aprovechada.